
Los sueños son algo que tenemos a diario, y no me refiero solamente a los sueños que tenemos mientras dormimos, me refiero a todo tipo de esperanza de un futuro distinto, donde nos vemos a nosotros mismos como el ser exitoso que queremos ser.
Al decir exitoso me refiero al estilo de vida que deseamos de manera particular, mientras que para el trabajador es tener un buen cargo en una empresa, para el que es mas relajado tal vez sea la oportunidad de disfrutar de momentos de paz en la playa, para el finaciero talvez acumular una gran suma de dinero, para el familiar tal vez sea poder tener hijos y una esposa, para los mixtos talvez un poco de todo.
No importa lo que sueñes, lo que desees, lo que aspires, al final si realmente lo deseas eso se cumple y una vez que se cumple por lo general viene la pregunta que nos asusta... ¿Y ahora que?.
Muchas veces el saber que alcanzando nuestro sueño no sabremos que paso es el siguiente que debemos dar nos hace auto-progamarnos para no alcanzarlo, de esta manera tenemos una zanahoria atada a un palo que siempre podemos seguir y de esa manera nos sentimos de una manera (Aunque no podemos entender del todo el porque) felices y tranquilos de tener un sueño que perseguir, asi sea inalcanzable.
El hecho para muchas veces no es alcanzar el sueño, la zanahoria si lo deseamos la podemos atar solo para tener un norte, porque el conseguirla no significará que alcanzamos el éxito tampoco.
Gedeon tiene sueños, algunos los alcanza, otros deja que sigan siendo zanahorias atadas a un palo, Gedeon disfruta lo que tiene, porque sabe que el éxito no se alcanza, simplemente se tiene, auqnue a veces llore, aunque a veces se ría, aunque a veces crea que el mundo acaba.
Él solo sigue la zanahoria cuando quiere porque de una manera que no entiende esto lo hace feliz.