Y al fin, luego de casi 6 meses sin tomar mis fines de semana y con mas de 20 dias de vacaciones acumulados me dieron permiso en mi trabajo de tomar mis vacaciones, claro, solo he tomado 10 días porque no quier acostumbrarme a la vaguería, ademas pienso dejar los días acumulados para cuando realmente los necesite, sin embargo espere hasta ahora para exigir mis vacaciones por 3 asuntos primordiales:
1) El cumple de mi flaquita que es el 15 de Octubre
2) Tramitar los papeles de mi colegio para poder completar el papeleo en la U y poder graduarme (al fin!!!!)
3) Velar porque mi negocio dentro de la U siga funcionando.
Pues bien, esas son las 3 razones por las que aguante mis vacaciones justo para estas fechas, sin embargo que las fiestas de Guayaquil hayan coincidido, eso, eso es valor agregado, pero que bien me las he gozado.
En fin, sali de mi trabajo y lo primero que hice la primera mañana de vacaciones fue salir para mi colegio, a rescatar mi título de bachiller que debía estar lleno de telarañas en algun rincón de los archivos olvidados del colegio, ya que me gradue hace casi 9 años del colegio y jamás por mi descuido fui a retirar los documentos correspondientes.
Llegue a mi colegio y lo primero que me llamo la atención es que ya no encontré a nadie de las personas que conocía ni en recepción ni en los patios del colegio, claro era de esperarse después de tanto tiempo, sin embargo cuando entregue el único documento que me entregaron en en cole hace 8 años para que me pudiera registrar en la U, resulta que la monjita que firmaba el documento como secretaria ahora era rectora, yo ya ni me acordaba bien de Sor Rosalinda, pero al parecer a aquella monjita vestida de blanco y ya muy mayor le había quedado quien sabe porque recuerdos de este que en sus tiempos fue un chico problema, luego de las mil atenciones y mientras buscaban mi carpeta, me fui a dar una vuelta por el colegio, lo primero que hice fue entrar a la capilla que se encontraba 2 pasos frente a rectorado, cuando entre una especie de frí me sobrecogió, ver de nuevo aquella imagen de Jesús crucificado y recordar todas las oraciones que alli imploré me hizo sentir un poco raro, ademas de la sensación de que aquella capilla se había encogido, la recordaba mas grande, mas bien bien grande, sin embargo parece que el tiempo la había reducido de tamaño, me senté alli, luego me arrodillé, y aunque no me considero de ninguna religión en particular, salude a Jesús, le conte mis asuntos, converse con él un rato y salí sintiendome mejor.
Nunca dí una donación a la capilla mientras estuve en el colegio, seguro era porque realmente era muy pobre, sentí de repente la necesidad de dar algún donativo, ya que sin duda, de una manera u otra la vida me ha sonreido bastante, cuando busque el lugar donde antes se ponían las donaciones, no lo encontré, asi que salí a dar un paseo, viendo a los niños correr mientras hacían la materia esa de educación física, a ratos sentía que regresaba en el tiempo y estaba alli, corriendo, jugando, sintiendo la inocencia de antaño, cuando no me importaba la política, las leyes (mas que las que imponía mi padre en su casa), el sexo opuesto me era muy indifirente y sin importar si mi amigo era hombre o mujer lo que quería era unicamente correr mas rápido que el o ella y llegar primero a la "madrina", me sentí bien, feliz, ir al colegio luego de tantos años fue como una especie de terapia de relajación, de un momento a otro una secretaria me llamo, la hermana Rosalinda se acerco, me dió mis documentos y me hizo las preguntas de rigo "Como le va?, Donde trabaja?", etc..., yo sin embargo al finalizar la conversación, saque 5 dolares de mi billetera y le explique como pude eso de que jamás en mi vida del cole deje una sola donación (que en ese tiempo le decían limosna solo que para mi ese término se oye muy feo), digo como pude porque auqneu parece fácil no sabía como exponer lo que sentía, asi que le dije que como no encontraba donde dejar la donación se la daba a ella, que la dejará donde debía y que le diera el uso que debía darle, me agradeció mucho, me hecho su bendición, oí que me encomendó a un par de santos y me fui.
Luego la U, retornar a la U a arreglar el papeleo correspondiente a mi pequeño negocio de comida, no ha sido tarea fácil, dicen que hay intereses de grandes cadenas comerciales de tomar nuestros pequeños negocios, además que nos quieren subir los arriendos, en parte gracias a la gratuidad de la educación o algo así, pero cualquiera sea la razón, la permanencia de los concesionarios tradicionales en la U esta un poco difícil, asi las cosas pos me a tocado estar en un va y viene por ese asunto.
Por último pero no menos importante pos el cumple de mi flaquita, ya separé la disco y este viernes nos vamos de farra, asi las cosas solo me queda llamar a los panas para que vayan, terminar el papeleo de mi negocio y avanzar el tema de tesis de la ingeniería, porque lo que es de cpa con los papeles que saque del colegio ya soy un graduado mas confirmado, por cierto QUE VIVA EL GRADUADO!!!!, jajaja por lo menos yo mismo me tiro vivas jejeje... Sey Yen
2 comentarios:
que chevere que ya te falte poco para graduarte... ya casi todos han salido de la U..sabes enterarme poco a poco por este medio que es el internet de cada uno de los que fueron mis compañeritos de la U.." que ya son ingenieros, cpa " me da una mezcla de sentimientos como de nostalgia, esperanza y alegria... saber que por un determinado tiempo llegamos a conocernos.. pero queda soloo congelado en esos tiempos.....
sabes, capaz cuando regreses luego de 9 años, a la espol.. sientas lo mismo que te paso en el cole...
espero que te siga iendo muy bien... y sigue escribiendo.. cuando publiques tus libros.. sere la primera en comprarlos...
jeje gracias... a mi tambien me da gusto saber de mis amigos... tienes razon es una mezcla de alegria y nostalgia, todos los momentos ividos en la U son inolidables... espero algun dia publicar y saber que el primer libro que se vendió lo compraste tu...
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